La gula

El pecado de gula, como es sabido desde la Edad Media, es un pecado "carnal", en contraposición a los pecados "espirituales", como la envidia y la soberbia. Es carnal porque hunde sus raíces en la corporeidad del hombre y en el placer que siente comiendo y bebiendo y en las sensaciones que acompañan a estas acciones; es carnal porque requiere del necesario soporte de uno o más órganos del cuerpo humano (el vientre, el estómago, la garganta); es carnal, en fin, porque se transfiere directa y visiblemente a la carne, a la grasa de la persona... El carácter de la gula, como por lo demás...
