Sembrar unicornios

El verdadero protagonista de Sembrar unicornios es el tiempo. Los personajes de la novela se deslizan por la ciudad de Madrid a mediados del siglo XIX y en los años treinta del siglo XX, pero, a pesar de sus enamoramientos y conspiraciones, es el tiempo quien domina a sus caracteres y el que hace que todo permanezca. De esta manera, pasan los años y perviven las condiciones políticas y sociales, a la vez que lo hace el más elegante instrumento de seducción porque el arte puede vivir para siempre, sin envejecer. En medio de las mayores convulsiones, las obsesiones profundas se convierten...
