Feria Del Libro Digital

Gran exposición gratuita de libros en formatos PDF, EPUB y MOBI

El osito que no se podía dormir

Resumen del Libro

Libro El osito que no se podía dormir

There’s no place like home when it’s time for bed. When Bear can’t sleep, he goes on an adventure and discovers the wonders of New York City—a parade, Central Park, hot dogs, and more! But when he finally gets tired and looks for a place to rest . . . he learns why it’s called the city that never sleeps. What’s a bear to do? Caroline Nastro’s gentle adventure and Vanya Nastanlieva’s engaging illustrations, available now in Spanish, are sure to comfort and delight!

Ficha Técnica del Libro

Número de páginas 32

Autor:

  • Caroline Nastro

Categoría:

Formatos Disponibles:

PDF, EPUB, MOBI

¿Cómo descargar el libro?

Valoración

Popular

3.2

83 Valoraciones Totales


Otros libros relacionados de Juvenil Ficción

Papelucho, Romelio y el castillo

Libro Papelucho, Romelio y el castillo

Papelucho tiene un problema con boca, orejas, manos y pies: se llama Romelio y lo ha invitado a un misterioso castillo que nadie conoce. Lo que Papelucho no sabe es que el lugar esconde un enigmático tesoro y unas ultrasónicas trillizas.

El verano de Raymie Nightingale

Libro El verano de Raymie Nightingale

Aclamada por la crítica internacional por obras como La rebelión del tigre y Flora y Ulises, Kate DiCamillo nos presenta su más reciente novela, parcialmente autobiográfica. Cosa rara, tener a los tiernos diez años un motivo en la vida: hacer que tu padre regrese a casa luego de haberse fugado con la dentista del pueblo. Diez años, buena edad para ser valerosa, pero ¿cómo lograrlo? Pues bien, su nombre es Raymie y ha encontrado una forma. Será fácil, bueno... quizá. Sólo debe ganar el concurso de Pequeña Señorita Florida. Eso le dará proyección. Será suficiente para que su...

Como una mona

Libro Como una mona

Me llamo María Laura Dedé y nací en agosto de 1970. Como la mona de esta historia, mis padres me alentaron siempre a que yo encontrara mi propia manera de volar, incluso años después de que hubiera roto el cascarón. De chica, por ejemplo, mi mamá me construyó alas de papel de diario y yo me tiraba de cualquier piedra que encontraba. Mi papá me contaba cuentos. De más grande, patinaba y nadaba. Más tarde aprendí a galopar, que es otra buena manera de volar. A eso de los veinticortos me recibí de diseñadora gráfica en la UBA, me fui a vivir sola y viajé por Europa. Años...

Novedades Literarias



Últimas Búsquedas


Categorías Destacadas