El aforismo es el quantum del pensamiento, un ensayo brevísimo (el ensayo es un comentario en prosa sobre cualquier tema). Resume en dos líneas la introducción, el desarrollo y la conclusión. Es tan breve, que muchas veces la conclusión cae fuera del texto, justo en la testa del lector. Está sujeto a varias tensiones: no puede ser tan extenso que se confunda con el ensayo breve (dos párrafos ya es demasiado) ni tan breve que se vuelva indescifrable, fragmento de haikú, jirón de frase, pista de adivinanza. No puede ser muy obvio porque quiere ser moderno, sugerir, no explicar. Pero...