El mar de las libélulas

Hay vientos que llegan lentamente, o tan de repente que dejan la desolación a la intemperie. Vientos que prometen o te despeinan. Cualquiera sea el viento que te lleve a otros lugares, hay que reconstruirse de nuevo. La vida toda es un viaje: transcurre entre orillas y elecciones. Somos viajeros incesantes, libélulas transmutando, buscando aguas serenas, un aire más tibio, una tierra oportuna donde mecer los sueños. Inmigrantes y refugiados deben transformarse y adaptarse a los nuevos destinos como las libélulas. Para los japoneses ellas simbolizan el equilibrio en la vida, para los...


























































