¿Qué harías si, de repente, pudieras viajar en el tiempo? Pues aprovecharlo para aprobar el examen de historia, ¡está claro! Hugo se distrae incluso con el sonido de las manecillas del reloj. De hecho, pasa tanto tiempo en la inopia que parece un pelín bobo. Y el hecho de que haya suspendido ya tres veces el mismo control no ayuda, que digamos. Así que cuando lo castigan a la Sala de Estudio, ese sitio adonde solo van los peores de los peores, sabe que no puede quejarse. Pero lo que no se espera es toparse allí con Gala, la chica más friki del cole, una obsesa de la robótica y un...